¡Por el fin de las ‘terapias de conversión’!

Estas prácticas, que buscan “corregir” – sin éxito – la orientación sexual o identidad de género de una persona, siguen sucediendo en Colombia de manera camuflada.

Además de no funcionar, esta forma de tortura tiene graves consecuencias físicas y psicológicas para las víctimas. Es por eso que debemos ponerle fin a esta práctica discriminatoria.

Las mal llamadas "terapias de conversión" no son terapias, ni tampoco "convierten" a nadie.

La realidad es que son prácticas que usan la violencia y el abuso para intentar "cambiar" a las personas para que dejen de ser LGBT+.

Pero esto nunca se puede lograr, ya que ser lesbiana, gay, bisexual, trans y/o ser una persona no binaria (o sea, ser LGBT+) son cosas que forman parte la diversidad humana. Es parte de lo que cada persona es, de su naturaleza; o sea, ¡No se puede cambiar!

Es sorprendente, pero estas mal llamadas "terapias de conversión" aún ocurren en Colombia – y mucho más de lo que creemos.

Y lo peor: están en todas partes, camufladas en espacios como iglesias o consultorios médicos, haciendo que sea difícil identificarlas y denunciarlas.

¡Firma la petición para exigirle al gobierno colombiano que apruebe una ley para prohibir estas prácticas en Colombia!

Y si quieres saber más sobre qué son las mal llamadas "terapias de conversión" y porque se deben prohibir, ¡continúa leyendo!

Firmas
Objetivo:  0

Al Congreso y la Cámara de Representantes de Colombia

Introduzcan un proyecto de ley que proteja a las personas LGBT+ de cualquier tipo de "terapia de conversión".

Hay evidencia suficiente que confirma que cualquier esfuerzo para "cambiar" la orientación sexual y/o identidad de género de una persona es una violación de derechos humanos.

Ahora que sabemos que estas crueles prácticas siguen pasando en Colombia, le pedimos al gobierno de Colombia que actúe y proteja a las personas LGBT+ de ser víctimas de las mal llamadas "terapias de conversión".

Las  "terapias de  conversión"  en Colombia


All Out se alió con Revista Volcánicas para investigar sobre este tema en Colombia.

El resultado es un reportaje que incluye 10 testimonios de personas que pasaron por estos tipos de “terapia”, quienes relatan su experiencia para evidenciar lo grave que son estas prácticas. También incluye voces expertas que proponen caminos hacia su prohibición y/o legislación en Colombia.

Estos testimonios son prueba suficiente para demostrar que, a menos que el gobierno Colombiano tome acción y le ponga fin a estas prácticas, las personas LGBT+ seguirán sufriendo situaciones violentas, como las que relatan las víctimas en el reportaje.

Este es un tema muy urgente.

¿Qué significa cuando se dice orientación sexual e identidad de género?


Orientación sexual es cómo una persona se siente en relación a las otras personas de manera afectiva, romántica y/o sexual. O sea: a quién una persona puede amar.

Identidad de género es cómo una persona se siente en relación a sí misma. O sea: lo que una persona es.

TODAS las personas tienen una orientación sexual y una identidad de género, no solo las personas LGBT+.

¿Qué es eso de "terapia de conversión"?


Son prácticas que buscan tratar de "cambiar" o "borrar" la orientación sexual o identidad de género de una persona, para "hacerla" heterosexual o cis-genero.


Es decir: son prácticas que se basan en la idea completamente equivocada que las personas que son lesbianas, gays, bisexuales y/o trans (o sea, que son LGBT+) están "enfermas" o “dañadas” y deben ser "corregidas" para dejar de ser LGBT+. ¡Un despropósito!

¿Y por qué no son terapias?


Porque el diccionario dice que las terapias, son el "tratamiento de una enfermedad o de cualquier otra disfunción".

La medicina ya ha dicho, desde hace muchos años, que ser LGBT+ no es ni una enfermedad, ni una disfunción. Sino que hace parte de la naturaleza de cada persona.

Es muy sencillo: La orientación sexual o la identidad de género de una persona es algo que no se puede cambiar. Punto final.

¿Y por qué "mal llamadas"?


El término “terapias de conversión” es confuso porque las hace ver como algo positivo y homogéneo.

Además, estas prácticas suceden de formas distintas, por lo que es difícil agruparlas en un solo término.

El término Esfuerzos de Cambio de Orientación Sexual, Identidad o Expresión de Género (ECOSIEG) es, actualmente, la manera oficial de referirse a estas prácticas.

¿Cuáles son sus riesgos?

Intentar borrar la orientación sexual o identidad de género de una persona y decirle que todo lo que siente – y lo que es – no existe. Esto es una forma de violencia.

Daños a la salud mental

El autoodio, los pensamientos suicidas, la depresión y la ansiedad son solo algunas de las muchas consecuencias que las víctimas de las mal llamadas "terapias de conversión" han reportado.


Daños a la salud física

Hay reportes de víctimas que dicen haber sido maltratadas durante ritos de exorcismo en retiros de grupos cristianos. También hay otras que han sido encadenadas, alimentadas a la fuerza y también privadas de alimentación.

Violencia extrema

Muchas de las personas que fueron sometidas a estas "terapias" mentirosas, reportaron incluso haber sido abusadas sexualmente por las personas que practicaban las “terapias de conversión” – porque eso se consideraba parte del "tratamiento".

¿Por qué  deberían estar  prohibidas?

Porque no hay nada que curar.


Ser una persona LGBT+ no es algo que se cura, sino que es simplemente una parte de quien una persona es. Estas prácticas están basadas en la idea – ya rechazada por la medicina y las ciencias de la salud – de que ser una persona LGBT+ es una enfermedad que se debe curar.

Aunque hace muchísimos años que ser LGBT+ dejó de ser incluida dentro de la lista de enfermedades, muchas personas LGBT+ deben someterse a este sufrimiento psicológico de que las quieran "convertir".


Porque son tortura


Muchas de las prácticas incluyen usar "técnicas" degradantes y violentas en contra de las personas LGBT+. Son cosas que van desde prohibir que las personas tengan contacto con sus amistades y familia y que llegan a abusos físicos muy graves como electrochoques y exorcismos forzados. Estas "terapias" terminan siendo, sea como sea, un claro ataque a los derechos humanos.

Incluso, organizaciones de autoridad global como las Naciones Unidas han concluido que las mal llamadas “terapias de conversión” pueden equivaler a tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes.


¿Qué se puede hacer para detenerlas?

A pesar de que organizaciones de autoridad mundial como la Organización Panamericana de la Salud y la Asociación Mundial de Psiquiatría han rechazado estas prácticas, aún suceden a puerta cerrada y se camuflan en lugares conectados con cultos religiosos.

No podemos permitir que las personas LGBT+ sigan cayendo en manos de estos lugares crueles e inhumanos.


Firma la petición para presionar al Gobierno de Colombia que ponga fin a estas prácticas.

All Out es un movimiento global por el amor y la igualdad. Movilizamos a miles de personas para construir un mundo donde nadie tenga que sacrificar familia, libertad, seguridad o dignidad por ser quien es o amar a quien ama.

Volcánicas hace periodismo de investigación riguroso, audaz, feminista y latinoamericano. Con herramientas de la comunicación, ayudamos a deconstruir el machismo, y así avanzar en la consecución de los derechos de las mujeres y la comunidad LGBT+ en Latinoamérica y el Caribe. Defendemos los derechos humanos a través de la creación de un espacio seguro para las historias de mujeres en toda su diversidad y nos proyectamos como una incubadora de voces feministas jóvenes para la región.